Paramilitares
Desde los tiempos de Salinas, el estado de Chiapas había estallado en disputas armadas contra cuatro presidencias, especialmente indígenas chipanecos; ellos decian, que mientras Salinas celebraba su fiesta de año nuevo, le dicen que hay unos indios que se estan alzando, preparados "militarmente", el EZNL era el nombre de los grupos.
El problema habia sido calmado por Camacho, o al menos, lo que pudo durar hasta entrar nuevamente en mi gobierno.
Para esto se desplego el paramilitarismo y en la tarea de apropiación violenta los paramilitares desempeñaron un papel sobresaliente: Los grupos paramilitares fueron en esa primera etapa el instrumento principal para defender las tierras de los grandes propietarios ganaderos y de los inversionistas agroindustriales y asegurar el control gubernamental de los territorios contemplados en los programas ligados a la agroexportación, la biotecnología y el ecoturismo. A través de sus acciones se buscó impedir el proceso de recuperación de tierras, la consolidación de formas de organización y gobierno propios en las comunidades indígenas y la construcción de autonomías en los municipios rebeldes, a través de la imposición del miedo y el terror que tienden a inmovilizar a las personas y a degradar los lazos que articulan la vida comunitaria.
Los paramilitares en Chiapas fueron el instrumento contrainsurgente que permitió al gobierno enfrentarse de forma directa con las comunidades sin utilizar al ejército formalmente en los enfrentamientos. La asistencia militar y los objetivos de ésta quedan más que claros con el documento Plan de Campaña Chiapas 94. Este documento detalla puntualmente la estrategia contrainsurgente diseñada por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) que tenía como objetivo político "alcanzar y mantener la paz" mediante la destrucción de la estructura política del EZLN y el aislamiento de sus bases de apoyo en la lógica contrainsurgente de cortarle el agua al pez.
Esta
"población amiga" incluyó de manera fundamental a los presidentes
municipales y caciques indígenas locales, todos militantes del PRI o de
partidos afines, que fueron los responsables directos de organizar y
dirigir las acciones de los grupos paramilitares, con el objetivo de
agudizar y violentar las contradicciones internas de las comunidades, ya
fueran éstas ocasionadas en el marco de la lucha por la tierra, por la
pertenencia a distintos partidos políticos u organizaciones campesinas, o
por motivos religiosos.
El problema habia sido calmado por Camacho, o al menos, lo que pudo durar hasta entrar nuevamente en mi gobierno.
Para esto se desplego el paramilitarismo y en la tarea de apropiación violenta los paramilitares desempeñaron un papel sobresaliente: Los grupos paramilitares fueron en esa primera etapa el instrumento principal para defender las tierras de los grandes propietarios ganaderos y de los inversionistas agroindustriales y asegurar el control gubernamental de los territorios contemplados en los programas ligados a la agroexportación, la biotecnología y el ecoturismo. A través de sus acciones se buscó impedir el proceso de recuperación de tierras, la consolidación de formas de organización y gobierno propios en las comunidades indígenas y la construcción de autonomías en los municipios rebeldes, a través de la imposición del miedo y el terror que tienden a inmovilizar a las personas y a degradar los lazos que articulan la vida comunitaria.
Los paramilitares en Chiapas fueron el instrumento contrainsurgente que permitió al gobierno enfrentarse de forma directa con las comunidades sin utilizar al ejército formalmente en los enfrentamientos. La asistencia militar y los objetivos de ésta quedan más que claros con el documento Plan de Campaña Chiapas 94. Este documento detalla puntualmente la estrategia contrainsurgente diseñada por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) que tenía como objetivo político "alcanzar y mantener la paz" mediante la destrucción de la estructura política del EZLN y el aislamiento de sus bases de apoyo en la lógica contrainsurgente de cortarle el agua al pez.
Utilizar a población
civil para conformar grupos armados que violentaran al EZLN, sus bases
de apoyo o cualquier comunidad señalada como simpatizante quedó en manos
principalmente de líderes políticos y caciques locales:
- El grupo paramilitar Paz y Justicia es creado a inicios de 1995 en los municipios de Salto de Agua y Tila.
- Otro claro ejemplo de este fenómeno es el grupo paramilitar Los Chinchulines, fundado por el ex diputado priista Rafael Cevallos Cancino y ligado a Paz y Justicia.
- Otro grupo paramilitar fue Máscara Roja, a este grupo se le responsabiliza de la masacre de Acteal el 22 de diciembre de 1997.
- El grupo paramilitar Movimiento Indígena Revolucionario Antizapatista, mejor conocido como MIRA, fue fundado por el ex presidente municipal de Oxchuc y ex diputado federal priista Norberto Sántiz.
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